Con una planificación para los próximos años, la Municipalidad de Salta presentó el Plan Hídrico 2040, un proyecto de largo plazo que contempla 91 obras estratégicas y que busca dar respuesta a los problemas de drenaje e inundaciones que afectan a distintos sectores de la ciudad. La inversión estimada supera los 1.226 millones de dólares.
La propuesta surge de un relevamiento de las 74 cuencas urbanas, que permitió identificar las zonas con mayores dificultades. Según el diagnóstico municipal, 11 cuencas presentan peligrosidad muy alta y otras 26 registran un nivel alto.
El plan contempla 91 obras, entre ellas la construcción de canales, desagües, reservorios y estaciones de bombeo, además de la recuperación de infraestructura deteriorada. De ese conjunto, diez intervenciones fueron consideradas prioritarias.
Entre las zonas y obras mencionadas se encuentran los canales Yrigoyen, Lavalle, Floresta y Walter Adet, además de intervenciones en el norte, el centro y el sudeste de la capital.
La inversión total estimada asciende a 1.226 millones de dólares. Por la magnitud del presupuesto, el municipio prevé avanzar por etapas y gestionar financiamiento ante organismos nacionales e internacionales. Según la información oficial, algunas intervenciones, como las obras del canal Yrigoyen y de la plaza Gurruchaga, ya comenzaron.
El plan establece una hoja de ruta hasta 2040, con prioridades según el nivel de riesgo de cada cuenca. También contempla medidas preventivas, mantenimiento de canales y desagües, y sistemas de alerta temprana.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Prevenir una inundación no empieza cuando el agua ya entró a una casa. Empieza mucho antes, con planificación, obras y decisiones que protejan a los vecinos.
El plan representa un paso importante, pero el desafío será convertir los proyectos en soluciones concretas. Porque detrás de cada calle inundada hay familias, viviendas y trabajadores que pueden perderlo todo en cuestión de horas.
La prevención no puede quedarse en un anuncio: tiene que llegar a los barrios, sin embargo, es fundamental que como sociedad tomemos conciencia de lo importante que es cuidar la limpieza de nuestra ciudad.
Esta gestión –creo- se ganó la confianza de la comunidad, de creer entonces, que el anuncio llega como una necesidad de solución frente a los reiterados recuerdos de zonas inundadas que año tras año las lluvias arremeten distintas zonas de la capital salteña.
Dicen por allí que “siempre que llovió, paró”, pero en Salta, ese dicho deja secuelas. Esperemos, que con estas obras –si se realizan- podamos agregar a ese refrán… “y, esta vez, no pasó nada”.