Jesús de Miguel Alameda, conocido futbolísticamente como Demi, falleció este martes 3 de noviembre a las 8:00 en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Había sufrido un paro cardiorrespiratorio tras recibir un fuerte impacto en el pecho durante el encuentro entre Tenerife y FC Andorra. El arquero rival, Jesús Owono, fue expulsado en esa acción. El futbolista fue reanimado en el campo y trasladado de urgencia.
La noticia cayó como una bomba en la mañana del martes y provocó numerosas expresiones de dolor en clubes, futbolistas y entidades deportivas. El fútbol español está de luto.
El CD Tenerife confirmó la tragedia con un comunicado que refleja el dolor de toda una institución: «Rotos de dolor, con un nudo en la garganta y sin poder creer que esto sea verdad».
Jesús de Miguel, conocido futbolísticamente como Demi, había nacido el 21 de septiembre de 1996. Tenía apenas 30 años. Era de esos delanteros que construyen su carrera desde abajo, desde las categorías más humildes, hasta llegar al fútbol profesional. Había recorrido un largo camino para cumplir su sueño de jugar en el fútbol español de élite.
Y su muerte deja una profunda conmoción en el deporte. A nivel mundial, porque cuando un futbolista de apenas 30 años pierde la vida dentro de una cancha, el fútbol entero se queda sin aire.
¿Cómo ocurrió el dramático choque?
Todo sucedió este lunes 2 de noviembre, durante el encuentro entre el CD Tenerife y el FC Andorra por LaLiga Hypermotion, disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
El marcador estaba 2-2 cuando, en los minutos finales, se produjo una acción que terminó convirtiéndose en una tragedia. Según acta, minuto 96.
Una pelota larga, dividida, en las inmediaciones del mediocampo. Demi avanzaba para buscar el balón cuando el arquero del FC Andorra, Jesús Owono, salió de su área para anticiparlo, impactándolo con su rodilla en el pecho.
El golpe fue brutal. Demi cayó al césped y quedó inconsciente.
Los servicios médicos ingresaron inmediatamente al campo y comenzaron las maniobras de reanimación. El futbolista sufrió un paro cardiorrespiratorio y debió ser trasladado de urgencia en ambulancia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
Allí permaneció ingresado en cuidados intensivos.
Pero los esfuerzos médicos no alcanzaron. Este martes 3 de noviembre, a las 8:00, el CD Tenerife confirmó su fallecimiento.
Tenía 30 años. Había nacido el 21 de septiembre de 1996.
¿Qué dice la ley y qué puede pasar ahora con el arquero?
La tragedia también abrió una investigación policial y judicial en España. La Policía Nacional, a través del Grupo de Homicidios, inició actuaciones para esclarecer las circunstancias del fallecimiento. La Fiscalía confirmó la apertura de diligencias preliminares y solicitará el atestado policial y los informes médicos correspondientes.
El objetivo es determinar si existió alguna responsabilidad que exceda el ámbito deportivo.
El artículo 142 del Código Penal español contempla penas de uno a cuatro años de prisión para quien cause la muerte de otra persona por imprudencia grave. También establece un tratamiento diferente para los supuestos de imprudencia menos grave.
Sin embargo, estas disposiciones no implican que Owono esté acusado ni que vaya a recibir una condena. La investigación deberá determinar si existió una conducta penalmente relevante y si corresponde atribuirle responsabilidad.
En el plano deportivo, el artículo 102 del Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol contempla suspensiones de cuatro a doce partidos cuando una acción violenta durante el juego provoca consecuencias lesivas graves. Su aplicación dependerá de la calificación que realice el Comité de Competición.
La investigación deberá analizar las imágenes, el acta arbitral y las circunstancias de la jugada. No se puede anticipar una resolución.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Hoy, más allá de artículos, penas, investigaciones y sanciones, el fútbol llora a un hombre de 30 años que el lunes todavía corría detrás de una pelota.
Respeto para su familia. Respeto para Owono también.
Hoy el fútbol es mucho más triste. Descansa en paz, Demi.
El fútbol también tiene estas cosas incomprensibles.