La Municipalidad continuará recorriendo distintos sectores de la ciudad con sus móviles de castración para promover el cuidado responsable de perros y gatos.
La Municipalidad de Salta continuará durante la próxima semana con los operativos de castración gratuita para perros y gatos en distintos sectores de la ciudad. La iniciativa busca promover la tenencia responsable de animales, prevenir la reproducción no planificada y contribuir al bienestar de las mascotas.
Según informó el municipio, entre el martes 13 y el viernes 16 de octubre, el Móvil de Castración 1 recorrerá distintos barrios, mientras que el Móvil 2 prestará servicios en barrio San Calixto.
El cronograma será el siguiente:
MÓVIL 1
o MARTES 13
Merendero Juana Azurduy
Calle Vizcarra Nro 498 esquina Zacarías Yanci
Turnos: 3874565870
o MIÉRCOLES 14
SUM DE BARRIO JESUS MARIA
Manzana 486 Lote 3
Turnos: 3874565870
o JUEVES 15
Sum Palermo I
Hipódromo de la plata y pasaje Manantial
Turnos: 3874195182
o VIERNES 16
Villa Mitre
Carmen Salas 1377
Turnos: 3875187509
MÓVIL 2
Del 13 al 16
Iglesia Asamblea de Dios
Manz 54 lote 6, B⁰ San Calixto
Turnos: 3872102659 / 3874861402
La atención se realizará mediante turnos previos, por lo que los vecinos interesados deberán comunicarse a través de los canales habilitados por la Municipalidad para consultar la disponibilidad y los requisitos correspondientes.
Estas intervenciones forman parte de las políticas municipales destinadas a la salud animal y a la prevención de la sobrepoblación de perros y gatos. La castración, además de evitar camadas no planificadas, puede aportar beneficios para la salud de los animales, según su edad, condición y evaluación veterinaria.
La iniciativa también busca generar conciencia sobre la importancia de asumir una responsabilidad permanente con los animales de compañía. Alimentarlos, proporcionarles atención veterinaria, garantizarles un entorno seguro y evitar que deambulen sin supervisión, son algunas de las obligaciones que implica incorporarlos a una familia.
Los operativos gratuitos representan una alternativa para los vecinos que necesitan acceder a este servicio y que, en ocasiones, encuentran dificultades para afrontar los costos de la atención veterinaria privada.
Por eso, desde el municipio se promueve la participación de la comunidad y el compromiso con el cuidado responsable de perros y gatos.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Hay amores que no necesitan palabras para hacerse sentir. Están en una cola que se mueve de felicidad cuando llegamos a casa, en un ronroneo que nos acompaña en un cuasi silencio, en una mirada que parece entender nuestra tristeza y en esa compañía incondicional que tantas veces nos ayuda a atravesar los días difíciles.
Nuestros perros y gatos no son simplemente mascotas: para muchas personas, son parte de su familia, sus compañeros de vida y sus mejores amigos.
Por eso, cuando hablamos de castración, no hablamos solamente de una intervención veterinaria. Hablamos de amor, de cuidado y, sobre todo, de responsabilidad.
Adoptar o incorporar un animal a nuestro hogar debería ser una decisión consciente. No alcanza con darle de comer, acariciarlo cuando tenemos ganas o compartir una foto bonita en las redes sociales. También debemos ocuparnos de su salud, de su alimentación, de sus vacunas, de sus controles veterinarios y de evitar que nazcan cachorros que después no podamos cuidar.
Porque detrás de cada camada no planificada puede haber animales que terminen en la calle, expuestos al hambre, al frío, a las enfermedades, al maltrato y al abandono.
Y acá hay algo que me parece fundamental: los animales no tienen la culpa de la irresponsabilidad de los seres humanos, ellos no eligen nacer en la calle, pasar hambre ni depender de la buena voluntad de alguien para sobrevivir, somos nosotros quienes tenemos la capacidad de tomar decisiones y quienes debemos asumir las consecuencias de nuestros actos.
Por eso, celebro la existencia de los operativos de castración gratuita, porque acercar estos servicios a los barrios puede ayudar a muchas familias que quieren cuidar a sus animales, pero no siempre cuentan con los recursos económicos necesarios para hacerlo.
Sin embargo, también considero que el compromiso debe ir más allá de una campaña puntual. Necesitamos políticas sostenidas de salud animal, educación sobre tenencia responsable, atención veterinaria accesible y medidas concretas frente al abandono y el maltrato.
Y nosotros, como sociedad, también tenemos que revisar nuestras conductas. No podemos decir que amamos a los animales y después abandonarlos cuando crecen, cuando enferman o cuando dejan de resultarnos cómodos.
Amar a un animal es comprender que su vida también importa, que siente dolor, que necesita cuidados y que depende de nosotros para tener una vida digna.
Si decidimos abrirle las puertas de nuestra casa, también debemos abrirle un lugar permanente en nuestras responsabilidades.
Porque ellos nos ofrecen algo inmenso sin pedirnos grandes cosas a cambio: compañía, cariño y una forma de amor que no entiende de apariencias ni de condiciones.
Y lo mínimo que podemos hacer por ellos es devolverles ese amor con hechos.
La tenencia responsable no es una opción para cuando tenemos tiempo o dinero de sobra. Es un compromiso que asumimos desde el momento en que decidimos hacernos cargo de otra vida.
Cuidarlos también es amarlos. Y castrar de manera responsable, con asesoramiento veterinario, es una de las tantas formas de demostrarlo.