El sector formal registra una caída del 40% en la actividad, quedan menos de 8 locales habilitados en Capital y la Policía clausuró 5 fiestas clandestinas el fin de semana. Empresarios plantean actualizar el código nocturno y extender el horario para competir con la ilegalidad.
La noche salteña atraviesa un proceso de reconfiguración. La actividad de los boliches habilitados cayó un 40% en 2026 y el número de locales en la ciudad de Salta se redujo a menos de 8, según confirmó Mario Delaloye, referente del sector de discotecas, en declaraciones a diferentes medios.
El sector plantea la necesidad de actualizar el código nocturno vigente, que data de hace varios años, para adecuarlo a la nueva realidad. La normativa actual genera una desventaja competitiva frente al crecimiento de las fiestas clandestinas.
Mientras el circuito formal se achica, los controles sobre la ilegalidad se intensifican. La Policía de Salta clausuró cinco fiestas clandestinas durante el fin de semana del 18 y 19 de octubre en distintos puntos de la provincia por falta de habilitación y venta de alcohol sin control. Según El Tribuno, en los primeros 17 días de octubre ya se clausuraron siete fiestas de este tipo en capital e interior.
El pedido formal del sector es reformar el código nocturno y evaluar la extensión del horario de cierre hasta las 6 AM, como ya funciona en otras capitales del NOA, para volver a ser una oferta atractiva y segura. "Hoy funcionan 8 locales en la ciudad y pretendemos, para ser una oferta en el mercado de la gente, que se reforme el código nocturno y que nos estiren horarios", sostuvo Delaloye
Fuentes municipales consultadas señalaron que el tema está en análisis y que se trabaja en conjunto con el sector privado y la Policía para garantizar una noche segura y controlada, priorizando los locales habilitados frente al avance de las clandestinas.
En redes sociales el debate estalló este miércoles 21 de octubre. La publicación de QuePasaSalta que consulta sobre la extensión del horario superó los 7.900 likes en pocas horas, reflejando el interés de los salteños por el futuro de la noche en la ciudad.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Con menos de 8 boliches habilitados en una ciudad de más de 600 mil habitantes y 7 fiestas clandestinas clausuradas en solo 17 días de octubre, Salta necesita ordenar su noche. No prohibirla, ordenarla.
El pedido de extender el horario hasta las 6 AM no es una ocurrencia ni una avivada. Es lo que ya funciona en Tucumán, Jujuy y Córdoba. No se trata de alargar la joda, se trata de traerla de vuelta a donde se la puede controlar: con matafuego, con ambulancia, con salida de emergencia, con control de alcoholemia y con habilitación municipal.
Hoy, el joven salteño no dejó de salir. Se fue a otro lado. Se fue a un galpón sin habilitación, sin seguro y sin que nadie sepa dónde está. Y eso es más riesgoso que cualquier boliche.
La Municipalidad de Salta tiene hoy una gran oportunidad. Tiene la chance de sentar en una misma mesa a empresarios, a la Policía y a los jóvenes, escuchar el reclamo, actualizar una norma que claramente quedó vieja y mostrar gestión con una solución de fondo.
Si se logra un código nocturno moderno, consensuado y con controles claros, ganan todos: ganan los empresarios que invierten y dan trabajo, gana la seguridad de los chicos y gana la ciudad que recupera una noche ordenada y controlada.
Es momento de dialogar y resolverlo. La noche salteña lo está pidiendo.
La noche salteña busca reinventarse: Boliches piden ampliar horario hasta las 6 am.
El sector formal registra una caída del 40% en la actividad, quedan menos de 8 locales habilitados en Capital y la Policía clausuró 5 fiestas clandestinas el fin de semana. Empresarios plantean actualizar el código nocturno y extender el horario para competir con la ilegalidad.
La noche salteña atraviesa un proceso de reconfiguración. La actividad de los boliches habilitados cayó un 40% en 2026 y el número de locales en la ciudad de Salta se redujo a menos de 8, según confirmó Mario Delaloye, referente del sector de discotecas, en declaraciones a diferentes medios.
El sector plantea la necesidad de actualizar el código nocturno vigente, que data de hace varios años, para adecuarlo a la nueva realidad. La normativa actual genera una desventaja competitiva frente al crecimiento de las fiestas clandestinas.
Mientras el circuito formal se achica, los controles sobre la ilegalidad se intensifican. La Policía de Salta clausuró cinco fiestas clandestinas durante el fin de semana del 18 y 19 de octubre en distintos puntos de la provincia por falta de habilitación y venta de alcohol sin control. Según El Tribuno, en los primeros 17 días de octubre ya se clausuraron siete fiestas de este tipo en capital e interior.
El pedido formal del sector es reformar el código nocturno y evaluar la extensión del horario de cierre hasta las 6 AM, como ya funciona en otras capitales del NOA, para volver a ser una oferta atractiva y segura. "Hoy funcionan 8 locales en la ciudad y pretendemos, para ser una oferta en el mercado de la gente, que se reforme el código nocturno y que nos estiren horarios", sostuvo Delaloye
Fuentes municipales consultadas señalaron que el tema está en análisis y que se trabaja en conjunto con el sector privado y la Policía para garantizar una noche segura y controlada, priorizando los locales habilitados frente al avance de las clandestinas.
En redes sociales el debate estalló este miércoles 21 de octubre. La publicación de QuePasaSalta que consulta sobre la extensión del horario superó los 7.900 likes en pocas horas, reflejando el interés de los salteños por el futuro de la noche en la ciudad.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Ordenar la noche.
Con menos de 8 boliches habilitados en una ciudad de más de 600 mil habitantes y 7 fiestas clandestinas clausuradas en solo 17 días de octubre, Salta necesita ordenar su noche. No prohibirla, ordenarla.
El pedido de extender el horario hasta las 6 AM no es una ocurrencia ni una avivada. Es lo que ya funciona en Tucumán, Jujuy y Córdoba. No se trata de alargar la joda, se trata de traerla de vuelta a donde se la puede controlar: con matafuego, con ambulancia, con salida de emergencia, con control de alcoholemia y con habilitación municipal.
Hoy, el joven salteño no dejó de salir. Se fue a otro lado. Se fue a un galpón sin habilitación, sin seguro y sin que nadie sepa dónde está. Y eso es más riesgoso que cualquier boliche.
La Municipalidad de Salta tiene hoy una gran oportunidad. Tiene la chance de sentar en una misma mesa a empresarios, a la Policía y a los jóvenes, escuchar el reclamo, actualizar una norma que claramente quedó vieja y mostrar gestión con una solución de fondo.
Si se logra un código nocturno moderno, consensuado y con controles claros, ganan todos: ganan los empresarios que invierten y dan trabajo, gana la seguridad de los chicos y gana la ciudad que recupera una noche ordenada y controlada.
Es momento de dialogar y resolverlo. La noche salteña lo está pidiendo; Ordenar la noche, de eso se trata.