InicioSaltaInformación GeneralPuente de Vaqueros: cuestionan a Emilia Orozco por atribuirse una obra con...

Puente de Vaqueros: cuestionan a Emilia Orozco por atribuirse una obra con años de historia

Autor:

Compartir artículo:

Tiempo de lectura:

La difusión de un video de la senadora nacional Emilia Orozco, generó polémica en Salta. Desde distintos sectores cuestionan que se atribuya a gestiones actuales una obra que, aseguran, comenzó años atrás.
La viralización de un video protagonizado por la senadora nacional Emilia Orozco volvió a poner en el centro de la escena una de las obras más importantes para el área metropolitana de Salta: el puente sobre el río Vaqueros.
En las imágenes, la legisladora aparece en la zona de obra junto a dirigentes de su espacio político, destacando los avances y vinculándolos con gestiones alineadas al Gobierno nacional actual.
El mensaje sugiere que el impulso del proyecto responde a decisiones recientes vinculadas a La Libertad Avanza, espacio que conduce el presidente Javier Milei.
La interpretación no tardó en generar reacciones.
Desde sectores políticos locales salieron a cuestionar lo que consideran un intento de “apropiación” de una obra pública que —afirman— tiene un largo recorrido previo.
En diálogo con Nuevo Diario, el senador provincial y exintendente de Vaqueros, Daniel Moreno, fue contundente: “Este proyecto no empezó ahora. Se comenzó a gestar en 2016 desde la Municipalidad de Vaqueros, cuando ni siquiera existía La Libertad Avanza”.
El senador también vinculó el desarrollo del proyecto con la gestión del actual gobernador, Gustavo Sáenz, señalando que el impulso se consolidó con el paso de los años. Además, recordó que la iniciativa no se limita solo al puente, sino que incluye un proyecto más amplio: dos puentes, construcción de una autopista de 4 km, desarrollo de una costanera en la zona. “Las obras tienen historia. Y esta empezó mucho antes”, sostuvo.
En uno de los tramos más duros de sus declaraciones, Moreno sintetizó su postura con una frase directa: “Cuando me preguntan sobre el puente del Río Vaqueros, digo que La Libertad Avanza miente”.
El episodio vuelve a poner en debate una práctica recurrente en la política argentina: la disputa por la autoría de las obras públicas
En un contexto donde los proyectos atraviesan múltiples gestiones, niveles de gobierno y financiamiento, la línea entre continuidad institucional y apropiación política se vuelve difusa.
Según archivos periodísticos de El Tribuno, ya en junio de 2016 se anunciaba la construcción del puente, lo que refuerza la idea de que el proyecto tiene más de una década de desarrollo.
La polémica deja una pregunta abierta: ¿quién “hace” realmente una obra pública?, ¿el que la inicia?, ¿el que la financia?, ¿el que la continúa?, ¿o el que la muestra?
En medio de ese debate, lo que queda claro es que, una vez más, la obra pública se convierte en terreno de disputa política.

OPINIÓN DEL PERIODISTA

Otra vez más de lo mismo. No es la primera vez y supongo no será la última, pero molesta, indigna cuando estos ejemplos aparecen. No somos ingenuos la gente sabe cuándo le están mintiendo, hay algo que molesta más que una mala gestión y es la mentira. Porque una cosa es equivocarse y otra muy distinta es pararse frente a la gente y decir algo que no es cierto, esperando que nadie lo cuestione; y eso es lo que pasó con el video de la senadora Emilia Orozco en el puente de Vaqueros.
Pararse frente a una obra que lleva años de desarrollo y sugerir que es producto de una gestión actual no es un error de comunicación es una decisión, una “picardía”, si se quiere, que busca instalar un relato rápido, cómodo, conveniente, pero esa picardía tiene un problema: subestima a la gente.
La memoria social existe y en Salta, ese puente no apareció de un día para el otro la gente lo vio empezar, lo vio demorarse, lo vio avanzar de a poco. La gente sabe: sabe que ese proyecto no nació ahora, sabe que no es obra de un solo gobierno, sabe que hay años detrás.
Entonces, ¿qué se intenta hacer cuando se cuenta otra historia? ¿Cuándo el relato reemplaza a la verdad?
Lo que molesta no es solo la intención de apropiarse de una obra, lo que molesta es la mentira, la idea de que se puede decir cualquier cosa sin que nadie lo note, la idea de que la gente no se da cuenta. Pero la gente no es tonta y cada vez que la política actúa como si lo fuera, y lo que pierde no es una discusión, es credibilidad.
Se puede discutir todo en política, pero hay un límite que no debería cruzarse: el de faltar a la verdad para sacar ventaja, porque cuando eso pasa, ya no estamos frente a una diferencia de ideas, estamos frente a una forma de hacer política que engaña.
La discusión no es solo por un puente, es por algo más profundo: el respeto a la gente.
Porque se puede debatir, se puede confrontar, se puede pensar distinto. Lo que no se puede hacer es mentir y esperar que nadie lo note porque la gente mira, la gente recuerda y, sobre todo, la gente entiende mucho más de lo que algunos creen.
La ciudadanía no necesita relatos convenientes necesita información clara. Mostrar una obra no es haberla hecho y sugerir lo contrario no es comunicación: es inducir a error porque si todo se puede decir sin sostenerlo en hechos, entonces la política deja de ser gestión y se convierte en una puesta en escena.

Últimas Noticias

Descubra más
Artículos

La Ruta Nacional 9/34 entre anuncios, desinversión y la realidad: sigue destruida

La Ruta Nacional 9/34 no es cualquier camino. Es...

En la realidad de la discapacidad, el costo del ajuste no puede ser la dignidad

En medio de cambios que impactan en pensiones y...

La violencia, denominador común que no respeta escuelas públicas o privadas

El hecho ocurrió en un establecimiento de San Lorenzo...