La renuncia del presidente del Concejo Deliberante de Rosario de Lerma, Matías Cruz, volvió a poner en foco la dinámica de la política de esa localidad.
Previo a esta decisión, Normando “Tito” Cruz —padre del ahora ex titular del cuerpo y propietario de un medio de comunicación— fue mencionado en una presentación realizada ante el Concejo Deliberante como beneficiario de un subsidio otorgado por el ENRESP, en el marco de un esquema que alcanzó a otros 17 medios de comunicación de la provincia.
El planteo fue realizado por Aurelia Córdoba, ex presidenta del Concejo, a través de una nota en la que solicitó la tramitación de subsidios para vecinos.
En diálogo con nagNEWS.com.ar, Matías Cruz sostuvo que su renuncia no está vinculada a ese episodio, sino a diferencias políticas con el intendente Sergio “Topo” Ramos. “Mi decisión responde al ahogo financiero que sufre el Concejo a través del manejo del presupuesto”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el presupuesto anual del cuerpo —estimado en 362 millones de pesos— es administrado por la Municipalidad, que maneja un presupuesto anual para 2026 de $ 7.368.234.059. “De esos 362.000.000, cerca del 90% se destina a sueldos de concejales y personal que trabaja en el Concejo, mientras que el remanente resulta insuficiente para el funcionamiento del Concejo”, indicó.
Asimismo, señaló que durante la gestión anterior existieron observaciones vinculadas al manejo de fondos de caja chica, situación que derivó en cuestionamientos administrativos y actuaciones judiciales en contra –justamente- de la presentadora del pedido de subsidios, Aurelia Córdoba, que debe explicar ante la Justicia la diferencia de $ 1.800.000 que manejó durante su gestión.
Tras su dimisión, Cruz continuará en su rol como concejal.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
En Rosario de Lerma, nada es casual, y menos cuando aparece en escena Sergio “Topo” Ramos, un dirigente que no es nuevo en el poder, sino parte de su estructura desde hace casi tres décadas: intendente durante 20 años (1995 – 2015); senador provincial (2017 – 2023) y nuevamente jefe comunal (2023 con mandato hasta 2027). Su trayectoria combina peso territorial con una larga lista de cuestionamientos y causas judiciales vinculadas a la administración de fondos públicos (“causa de los intendentes” por fraude a la administración; Acusación de Peculado: Se le acusa de desviar fondos públicos destinados al Municipio de Rosario de Lerma. Juicio Elevado: En abril de 2024, el Juzgado de Garantías 2 ordenó elevar la causa a juicio. Peculado de Bienes: Además de los fondos, se investiga el uso irregular de una camioneta municipal involucrada en un accidente en 2023). Ese recorrido le otorga peso, pero también lo rodea de antecedentes e interrogantes.
Porque su trayectoria, con casi 30 años de político, y próximo a cumplir años el 21 de abril no solo está marcada por la permanencia, sino también por cuestionamientos y causas judiciales vinculadas a la administración de fondos públicos, algunas de las cuales avanzaron en instancias procesales.
En ese marco, lo ocurrido en el Concejo Deliberante deja de ser un hecho aislado.
Pasa a ser un capítulo más de una lógica conocida: cuando el poder se siente incómodo, se mueve, acciona. y ataca.
Y en esa dinámica, la figura de Matías Cruz aparece como algo más que un nombre circunstancial: puede ser —o haber sido— un obstáculo, un límite. O, si se quiere, una piedra en el zapato.
El conflicto, entonces, no es solo institucional, es político. Y como suele ocurrir en estos escenarios, los hechos se explican menos por lo que se dice…y más por lo que se intenta provocar.
Rosario de Lerma no discute solo una renuncia, discute un modelo.
Y cuando eso pasa, la pregunta deja de ser quién se va…para empezar a ser quién queda. En síntesis, poco para opinar… los hechos hablan por sí mismos.
