La Municipalidad de Salta proyecta una nueva Fábrica Municipal en el CIC de Villa Asunción, con espacios destinados a cocina, peluquería y barbería, textil y carpintería, además de una guardería. El objetivo es generar un lugar de capacitación, trabajo y desarrollo para los vecinos.
La Municipalidad de Salta avanza con el proyecto de una nueva Fábrica Municipal en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de Villa Asunción, que busca convertirse en un espacio de formación y producción para vecinos de la zona.
El lugar contará con distintos sectores destinados a cocina, peluquería y barbería, producción textil y carpintería, además de una guardería para facilitar que quienes concurran puedan capacitarse o trabajar mientras sus hijos permanecen al cuidado de personal capacitado.
La iniciativa forma parte del proyecto municipal de recuperar y poner en funcionamiento espacios de la ciudad para transformarlos en lugares de capacitación y generación de oportunidades.
La nueva sede se sumará a las Fábricas Municipales que ya funcionan en San Benito, en la zona sudeste, y Alto La Viña, en la zona oeste. Esta última comenzó a funcionar en marzo y está orientada principalmente al trabajo textil, con maquinaria profesional y turnos gratuitos para los vecinos.
En la sede de San Benito, durante 2025 pasaron más de 15.000 personas que pudieron aprender distintos oficios, perfeccionar sus conocimientos y potenciar sus emprendimientos.
La Municipalidad también anunció como objetivo consolidar una red de Fábricas Municipales en distintos puntos de la ciudad, acercando herramientas y oportunidades a los barrios.
La propuesta apunta a que estos espacios no sean solamente lugares para aprender, sino también una posibilidad concreta para que los vecinos puedan desarrollar sus emprendimientos, adquirir experiencia y generar ingresos.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Hay edificios que durante años permanecen cerrados, deteriorándose y convirtiéndose en parte del paisaje de un barrio, donde muchas veces esos lugares terminan siendo “aguantaderos”.
Por eso, cuando un espacio abandonado vuelve a tener una función y se transforma en un lugar donde una persona puede aprender un oficio, capacitarse o trabajar, creo que vale la pena destacarlo.
La nueva Fábrica Municipal proyectada tiene algo especialmente interesante: no se trata de un solo oficio. Cocina, peluquería, barbería, textil y carpintería estarán reunidos en un mismo espacio, con una guardería que puede facilitar que muchas personas —especialmente quienes tienen hijos pequeños— puedan acceder a estas oportunidades.
Para mí, capacitar no es solamente enseñar a hacer algo.
Es darle a alguien una herramienta para defenderse en la vida y en una realidad donde conseguir trabajo y llegar a fin de mes muchas veces se vuelve una lucha, tener un lugar donde aprender, producir y desarrollar un oficio puede significar mucho.
Ojalá estos espacios se multipliquen y, sobre todo, que permanezcan activos, equipados y abiertos para los vecinos. Porque recuperar un edificio está bien, pero recuperar oportunidades para la gente vale todavía mucho más.