La intervención tendrá como eje la colectora de avenida Bolivia, donde se renovarán 2,6 kilómetros de calzada. Habrá nuevos distribuidores y accesos a barrios, paradores, iluminación LED y la recuperación de más de 8.100 m² de espacios públicos. La Municipalidad estima que beneficiará a más de 80 mil vecinos.
La Municipalidad de Salta pondrá en marcha el Plan Vial Zona Norte, una intervención de infraestructura que demandará una inversión superior a los $5.500 millones y tendrá como eje uno de los sectores de mayor crecimiento urbano de la capital.
La obra principal será la renovación integral de 2,6 kilómetros de la colectora de avenida Bolivia, donde se ejecutará nuevo pavimento de hormigón en ambos sentidos de circulación.
La intervención adquiere particular importancia por tratarse de un corredor utilizado diariamente no sólo por los habitantes de los barrios de la zona, sino también por quienes se trasladan hacia la Universidad Nacional de Salta, Ciudad Judicial y otros puntos del sector norte.
Según las estimaciones oficiales, las mejoras alcanzarán directamente a más de 80 mil vecinos pertenecientes a 25 barrios.
Con nuevos accesos y distribuidores, el proyecto no se limitará a la repavimentación.
Uno de sus componentes centrales será la modificación de los accesos a distintos barrios mediante la construcción de tres nuevos distribuidores viales, destinados a ordenar los ingresos y egresos y reducir situaciones de riesgo.
Dos estarán ubicados en los accesos a barrio Pereyra Rosas, mientras que otro se construirá sobre avenida Albert Einstein para mejorar la vinculación con Parque Belgrano. También será readecuada la actual rotonda de calle Superí.
Los trabajos contemplan nuevas isletas, cordones montables y señalización horizontal y vertical.
A lo largo del corredor se instalarán además 11 nuevos paradores de colectivos, iluminación LED y nueva señalización, junto con trabajos de recuperación de banquinas.
Más de 8 mil metros cuadrados para un nuevo parque
El Plan Vial Zona Norte incorporará también una intervención destinada a recuperar el espacio público sobre la colectora de avenida Bolivia.
En una superficie superior a 8.100 metros cuadrados se proyecta desarrollar un nuevo parque con juegos infantiles, estación saludable, circuito de parkour, sector destinado a mascotas y nuevo mobiliario urbano.
La propuesta paisajística contempla la plantación de 200 árboles y más de 3.300 arbustos y plantas, además de la renovación de la ciclovía existente.
De esta manera, la intervención combinará infraestructura vial con espacios recreativos y deportivos, buscando acompañar el crecimiento que experimentó la zona norte durante los últimos años.
El nuevo plan se suma a las obras que actualmente se ejecutan mediante el Plan Vial Zona Sur, cuya realización se encuentra en una etapa avanzada.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Las ciudades tienen una particularidad: raramente esperan a que el Estado termine de planificarlas para empezar a crecer.
Primero aparecen barrios. Después llegan más familias. Aumentan los vehículos, el transporte público y los comercios. Crecen escuelas, universidades y organismos. Y aquella calle que alguna vez alcanzaba comienza a quedar chica para una realidad completamente diferente.
Buena parte de la zona norte de Salta atravesó precisamente ese proceso.
Por eso sería un error observar el Plan Vial anunciado solamente como 2,6 kilómetros de nuevo hormigón.
Hay 80 mil vecinos detrás de esa cifra. Hay ingresos y egresos de barrios que necesitan ordenarse. Hay colectivos que requieren lugares seguros para detenerse y pasajeros que necesitan esperarlos en condiciones adecuadas. Hay peatones, ciclistas y miles de personas que diariamente se desplazan hacia la UNSa, Ciudad Judicial o el centro.
Y hay también un dato interesante: la intervención incorpora 8.100 metros cuadrados de espacio público.
Eso importa porque durante mucho tiempo confundimos mejorar una ciudad con mejorar exclusivamente la circulación de los automóviles.
Una ciudad necesita calles en condiciones, pero también necesita árboles, veredas, iluminación, ciclovías, lugares donde hacer actividad física, espacios para los chicos y sectores donde los vecinos puedan encontrarse.
La inversión anunciada supera los $5.500 millones. Es una cifra importante y, precisamente por eso, también deberá venir acompañada de algo indispensable: calidad de ejecución, cumplimiento de plazos y control sobre cada peso invertido.
Porque anunciar una obra genera expectativas.
Terminarla bien es lo que finalmente transforma la vida cotidiana.
Y existe una enseñanza todavía mayor detrás de este proyecto: cuando una ciudad crece, su infraestructura tiene que crecer con ella.
Lo contrario significa llegar siempre tarde.