La cirugía está programada para las 12:30 en el Policlínico Gemelli de Roma para extirpar un nódulo pulmonar de pocos milímetros. El Vaticano confirmó 7 días de internación y suspensión total de actividades hasta el 20 de octubre. El viaje a Argentina, por ahora, sigue en pie.
El Papa León XIV será operado este martes a las 12:30 del mediodía, hora de Roma (07:30 de Argentina), en el décimo piso del Policlínico Gemelli, el hospital donde se atienden históricamente los Pontífices.
La intervención estará a cargo del equipo de cirugía torácica del Gemelli, encabezado por el profesor que ya lo atendió en la revisión del sábado pasado. Se trata de una toracoscopía mínimamente invasiva para extirpar un nódulo pulmonar localizado de pocos milímetros, detectado en el lóbulo inferior derecho durante una tomografía de control.
El ingreso del Pontífice está previsto para las 11:00 de la mañana. La cirugía duraría entre 60 y 90 minutos. Luego pasará a una habitación en el piso 10 del Gemelli, el mismo sector donde estuvieron Juan Pablo II y Francisco, con internación prevista por 7 días.
Por esa internación, el Vaticano suspendió todos los actos: no habrá Audiencia General del miércoles, no habrá Ángelus del domingo 19, y se reprogramaron todas las reuniones privadas hasta el 20 de octubre inclusive.
Desde la Oficina de Prensa, Matteo Bruni pidió "acompañar con oración y con prudencia" y recordó que el propio León XIV fue quien decidió contar su diagnóstico el domingo, para evitar especulaciones. El parte médico postoperatorio se difundirá esta tarde.
La cirugía se da a 23 días del inicio de la gira por Sudamérica (6 al 17 de noviembre) que incluye Uruguay, Argentina y Perú. Fuentes vaticanas señalaron que el viaje se mantiene, pero la confirmación final dependerá del alta médica del martes 21.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Primero el hombre, después el Papa
El Gemelli ya es, por una semana, la casa del Papa. No es la primera vez que un Pontífice convierte ese décimo piso en Vaticano. Lo que cambia esta vez es la forma de contarlo: sin misterio, con horario, con parte médico y con un pedido claro: que lo dejen recuperarse como hombre.
El calendario de la Iglesia se frena hasta el 20. El de Argentina, por ahora, sigue. Pero hoy la prioridad no es un viaje. Es que a las 13:30 de Roma, cuando termine la cirugía, el parte diga "todo salió bien". Lo demás, puede esperar.
Antes que Pontífice, es un hombre de 71 años que va a quirófano.
Y eso es lo que hoy importa. No si cancela el Ángelus, no si viaja a Argentina en noviembre, no si el Vaticano cierra una semana.
Importa que salga bien. Que se recupere. Que tenga tiempo.
Nos acostumbramos a ver al Papa como una figura inalcanzable, que nunca se enferma, que nunca para. Pero hoy es distinto. Hoy, el Papa para. Hoy lo operan. Hoy necesita que lo dejemos ser paciente, no protagonista.
Acompañarlo hoy no es seguir el minuto a minuto del Gemelli. Es rezar, o desearle lo mejor, o simplemente entender que la salud va primero. Todo lo demás -la agenda, los viajes, la política- puede esperar.
Si se recupera, bien. Ya habrá tiempo para Argentina. Hoy, lo único que importa es él, el hombre.