Lo anunció él mismo este domingo tras el Ángelus en Plaza San Pedro. El Vaticano confirmó que se trata de un nódulo localizado en fase inicial y precisó los plazos de la intervención.
Sorpresa y preocupación en el Vaticano. El Papa León XIV anunció este domingo 11 de octubre, al término del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico, que deberá someterse a una operación para extirparse un nódulo pulmonar detectado en una fase muy inicial y bien localizada.
Minutos después, el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, brindó las precisiones que faltaban y que hoy replican todos los portales del mundo. La intervención está prevista para los primeros días de esta semana y se realizará en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma, el hospital que cuenta con un apartamento privado para los pontífices.
El tiempo previsto de hospitalización postoperatoria es de aproximadamente una semana, indicó Bruni en una breve comunicación oficial. Será la primera operación a la que se someta León XIV desde el inicio de su pontificado y durante ese período deberá suspender toda su agenda vaticana.
La noticia abre interrogantes sobre su gira sudamericana, la más esperada del año. León XIV tiene programado un viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, a menos de un mes de la cirugía. Por el momento, desde el Vaticano aseguran que el viaje sigue en pie y que evaluarán su evolución clínica día a día.
En su mensaje, el Pontífice se mostró sereno y pidió oraciones: "Siguiendo el consejo de los médicos, he decidido operarme para removerlo. Gracias por su apoyo espiritual y me encomiendo a sus oraciones", expresó ante miles de fieles en Plaza San Pedro.
Con la fecha ya puesta y una semana de internación por delante, el Gemelli vuelve a convertirse en el centro de atención mundial. La apuesta del Vaticano es que una detección temprana y una intervención programada permitan que León XIV llegue en buenas condiciones de salud a su primer gira sudamericana, una visita que en Salta y en todo el país se espera con especial expectativa.
Un viaje esperado por los argentinos
La noticia adquiere especial relevancia para Sudamérica, ya que León XIV tiene programada una visita apostólica a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
De acuerdo con el itinerario oficial, el Papa llegará a Buenos Aires el 8 de noviembre y permanecerá en territorio argentino hasta el día 11, con actividades previstas también en Córdoba y Luján.
La operación introduce un elemento de incertidumbre sobre su recuperación, aunque hasta ahora no se anunció ninguna modificación del viaje.
Será una visita de particular significado para los argentinos, especialmente porque Francisco, su antecesor y primer Papa nacido en el país, no llegó a regresar a su tierra natal durante su pontificado.
Mientras se aguardan novedades sobre la intervención, la atención estará puesta tanto en la evolución médica de León XIV como en la posibilidad de que pueda cumplir con su agenda pastoral prevista para noviembre.
El Policlínico Agostino Gemelli de Roma, donde el Papa será intervenido y permanecerá una semana internado.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Evidentemente, León XIV es un Papa que elige la transparencia.
León XIV no escondió el diagnóstico. Lo dijo él, de frente, en el Ángelus. En tiempos donde la salud de los papas fue un misterio y secreto de Estado, éste gesto marca un cambio de época. Anunciar que se opera, poner fecha y hablar de una semana de recuperación no es solo un parte médico, es un mensaje político: hay continuidad, hay plan y hay un Vaticano que aprendió de las especulaciones que rodearon a Juan Pablo II y a Francisco.
Para los argentinos, la expectativa tiene además un significado especial: la posibilidad de recibir a un Pontífice después de tantos años y, particularmente, después de que Francisco no pudiera concretar una visita a su propio país.
Que mantenga en pie el viaje a Argentina es, además, toda una señal para el país.
Pero más allá de las especulaciones sobre fechas y compromisos, hay una prioridad que debería estar por encima de cualquier agenda: Antes que esperar la llegada del Papa, corresponde desear la recuperación del hombre que lleva esa responsabilidad.