El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, volvió a ubicarse en el primer lugar del ranking nacional de imagen positiva elaborado por CB Consultora Opinión Pública, consolidándose por segundo mes consecutivo como el mandatario provincial con mayor nivel de aprobación del país.
Según el relevamiento correspondiente a julio de 2026, Sáenz alcanzó un 55,3 % de imagen positiva, superando a sus pares Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén), quienes completan los primeros puestos de la medición nacional.
El informe se realiza todos los meses a partir de encuestas en las 24 provincias argentinas y busca medir la percepción que la ciudadanía tiene sobre la gestión de cada gobernador. En esta oportunidad, el mandatario salteño logró mantenerse en la cima del ranking, ratificando el buen desempeño que ya había obtenido durante el mes anterior.
Aunque las encuestas representan una fotografía del momento y no anticipan escenarios electorales, el resultado fortalece el posicionamiento político de Sáenz en el plano nacional, especialmente en un contexto donde la imagen de muchos gobernadores presenta fuertes oscilaciones como consecuencia de la situación económica y las tensiones entre las provincias y el Gobierno nacional.
La continuidad de Sáenz en el primer puesto también refleja una valoración sostenida de una parte importante de la sociedad salteña respecto de su gestión, convirtiéndolo nuevamente en uno de los dirigentes provinciales con mayor respaldo ciudadano según este estudio.
En un escenario político dinámico y cambiante, los próximos relevamientos mostrarán si el gobernador logra mantener ese liderazgo o si el ranking vuelve a modificarse durante los próximos meses.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
En tiempos donde la confianza de la sociedad en la política parece desgastarse cada día un poco más, que un gobernador vuelva a ubicarse al frente de un ranking nacional de imagen positiva no deja de ser un dato relevante.
Las encuestas, por supuesto, no son una verdad absoluta ni reemplazan la opinión que cada ciudadano construye desde su propia experiencia. Sin embargo, sí permiten observar tendencias y conocer cómo es percibida una gestión en un momento determinado.
Que Gustavo Sáenz vuelva a liderar este relevamiento representa, sin dudas, un reconocimiento que pone a Salta en el centro de la escena política nacional. Más allá de las diferencias que puedan existir respecto de algunas decisiones de gobierno, sostener un nivel de aprobación elevado en un contexto económico complejo no es un desafío menor.
Todavía quedan problemas importantes por resolver y demandas que los salteños esperan ver atendidas. La inseguridad, el empleo, la infraestructura y las necesidades del interior profundo siguen siendo desafíos que requieren respuestas concretas. Justamente por eso, este tipo de reconocimientos no deberían entenderse como un punto de llegada, sino como un incentivo para seguir mejorando.
Los rankings cambian. La confianza ciudadana también. Lo que permanece es la responsabilidad de gobernar pensando en la gente, porque el verdadero reconocimiento no se mide únicamente en una encuesta mensual, sino en la calidad de vida que cada decisión logra mejorar.
Si este liderazgo sirve para redoblar esfuerzos y mantener el compromiso con los salteños, entonces habrá valido mucho más que un primer puesto.