El Xeneize dio vuelta la serie en el Maracaná, ganó 3-1 y se clasificó a la final de la Copa Sudamericana con un global de 3-2. Lautaro Di Lollo y Miguel Merentiel marcaron en el primer tiempo, mientras que Leandro Paredes selló la clasificación con un gol decisivo en el tramo final.
Boca hizo historia en Río de Janeiro. En una noche épica, el equipo argentino derrotó 3-1 a Vasco da Gama en el mítico Maracaná, revirtió la derrota por 1-0 sufrida en la ida y consiguió el boleto a la final de la Copa Sudamericana 2026.
El Xeneize salió decidido a cambiar la historia desde el comienzo. A los 3 minutos, Lautaro Di Lollo abrió el marcador de cabeza tras un córner ejecutado desde la izquierda por Lautaro Blanco. El gol igualó la serie y encendió la ilusión del conjunto argentino.
Boca no se conformó. A los 33 minutos, Miguel Merentiel amplió la ventaja y puso al equipo de la Ribera en una posición favorable para quedarse con la clasificación. Con eficacia en ataque y determinación, el visitante consiguió llevar el partido hacia el terreno que más le convenía.
Sin embargo, Vasco reaccionó en el complemento. A los 65 minutos, José Rodríguez descontó para el conjunto brasileño y volvió a emparejar el resultado global 2-2, dejando la definición abierta y con la posibilidad de llegar a los penales.
Cuando el desenlace parecía encaminado hacia una definición dramática, apareció Leandro Paredes. El mediocampista, que había ingresado en el segundo tiempo, sacó un remate desde fuera del área a los 87 minutos y marcó el 3-1. La pelota terminó en la red tras una intervención fallida del arquero Léo Jardim, y Boca recuperó la ventaja decisiva.
El pitazo final desató la celebración xeneize en territorio brasileño. Con un resultado global de 3-2, el conjunto argentino eliminó a Vasco da Gama y se metió en la definición del certamen continental.
El sueño de la copa, cada vez más cerca
La clasificación representa un paso enorme para Boca, que buscará coronar su campaña con un nuevo título internacional. La final de la Copa Sudamericana está prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia.
El rival saldrá de la otra semifinal, que enfrenta a Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.
Boca ya cumplió con una misión de máxima exigencia: remontar la serie como visitante y superar la presión de un Maracaná repleto. Ahora, el Xeneize tendrá la oportunidad de ir por la gloria continental.
OPINIÓN DEL PERIODISTA
Una alegría que trasciende la cancha... esta película ya la vimos.
En un país atravesado por las dificultades económicas, la preocupación cotidiana y el esfuerzo de miles de familias para llegar a fin de mes, el fútbol sigue siendo una pasión capaz de generar encuentros, emociones y alegrías compartidas. Sí, esta película ya la vimos...
La victoria de Boca en el Maracaná no resuelve los problemas de la Argentina, pero ofrece ese desahogo colectivo que millones de hinchas encuentran en cada partido decisivo. Durante noventa minutos, la ilusión se impone sobre las preocupaciones y una camiseta se convierte en motivo de celebración.
El desafío es que esas alegrías deportivas convivan con la esperanza de una vida cotidiana mejor. Porque el fútbol emociona, une y despierta pasiones, pero las necesidades de la gente también merecen respuestas concretas.
Anoche, Boca celebró y festeja. Y sus hinchas ya empiezan a soñar con una nueva vuelta olímpica.
Sí, esta película ya la vimos... ahhhh, sí fue en el mundial. Seguimos sin resolver los problemas del país, pero un triunfo así, nos brinda un poco de felicidad.
Cosas del fútbol.